Existe una tendencia que tiene como propósito desaparecer todo lo físico. Lo podemos ver reflejado en ejemplos como el dinero en efectivo, que poco a poco es sustituido por terminales y tarjetas de plástico, o en las relaciones personales que se basan en el número de interacciones que hay en redes sociales. El streaming llegó para reforzar esta corriente, y con él, populares plataformas de entretenimiento como Netflix.

¿Qué sería de nuestros fines de semana sin la posibilidad de prender el televisor y tener al acceso a más de 4,000 películas y 1569 series de forma inmediata? Aunque este panorama se haya convertido en algo inimaginable en nuestro subconsciente, existen otros impactos importantes que se han causado por esta compañía en distintos aspectos de la sociedad.

 

Un nuevo modelo de negocio

Seamos sinceros, tú también te sentiste atraído por esos 30 días gratis que te otorgaba (con la posibilidad de cancelar en cualquier momento), ¿hace cuánto fue eso… tres años? Este plazo, es suficiente para que integres la actividad a tu rutina, por lo tanto la estrategia está en crear en el cliente una codependencia hacia la marca o producto. Es la misma receta, implementada en otros servicios de entretenimiento como Spotify.

Otro de los aciertos de la empresa está en no cortar el ritmo de sus espectadores con publicidad inoportuna, prefiriendo balancear los precios con el de la suscripción. De hecho, se calcula que en promedio cada usuario ahorra seis días de publicidad al año.

 

Propuestas propias

Uno de los must que ofrece Netflix, en comparación con su competencia, es la oferta de contenido original, que no sólo sirve como un gancho para atraer nuevos suscriptores, también para crear presencia en eventos mundiales como festivales de cine y prestigiosos premios de la industria cinematográfica. House of Cards, y Orange is the New Black son sólo algunas de las series que ejercen como bandera de la marca a nivel mundial.

Sin embargo, los mercados regionales también representan una potente fuente de ingresos e inspiración para producciones, y eso se ha convertido en otro acierto de sus estrategias de desarrollo. No me digas que no fuiste parte de un debate (participante y/o interlocutor) sobre la maldad de Luisito Rey.

 

Parte del lenguaje popular

Claro que alguna vez has dado como respuesta: “Netflix and Chill”, cuando alguien te preguntó sobre tus planes de viernes por la noche. Aceptémoslo, ya está tan adoptado, que es uno de los términos favoritos de los millennials, incluso para hacer una referencia a un acto más erótico que sólo ver películas. Pero, esta sólo es la cara buena de la moneda, existe otro término llamado Binge-Watching que hace referencia a una persona que ve entre dos y seis capítulos de una serie en una sola sentada. Cómo medida a esto, el software manda una notificación que pregunta al usuario si sigue viendo la misma serie, ya que por lo menos el 70% de ellos, ha tenido este mal, que incluso se puede ligar a problemas de depresión.

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